Los colombianos que toman clases para aprender a ser «mejores hombres y esposos»

En Bogotá, más cerca del departamento de Cundinamarca que del centro de la capital colombiana, hay un aula donde los alumnos no son niños ni jóvenes universitarios, sino colombianos hombres adultos, a quienes se les cuestiona su masculinidad.¿Qué dirían en la calle si ven a alguno de ustedes con un delantal puesto?, pregunta el profesor Juan David Cortés.

Juan David Cortés

Es parte de la iniciativa Hombres al Cuidado vinculada a la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, que busca que los hombres desafíen los estereotipos, asuman un rol más activo en casa y gestionen mejor sus emociones.

En esta ocasión, el turno le tocó a trabajadores de Transmilenio, el sistema de transporte de la capital colombiana, donde se han reportado altas tasas de accidentalidad «relacionadas de alguna manera con el control y gestión de emociones de los hombres».

«En estas clases se evidencia lo complejo que es reflexionar sobre nuestra propia emocionalidad, que los hombres no podemos expresar nuestras emociones en público o que no podemos pedir ayuda para solucionar nuestros problemas», le explica Cortés, líder de la iniciativa, a BBC Mundo.

«Hoy lloro sin importarme el resto»

Sentado en su casa en Bogotá, Johan López, colombiano, 22 años, cuenta su experiencia en la escuela para hombres mientras acaricia a uno de sus gatos.

En la parte trasera de su domicilio montó una especie de taller donde fabrica rascadores para estos felinos. Es su emprendimiento. También estudia veterinaria.

Las mascotas son también una herramienta que le ha ayudado a expresar emociones y practicar sus habilidades de cuidado.

«Hay pelados que se han llegado a suicidar por no saber cómo manejar o expresar lo que sienten«, le dice a BBC Mundo.

López pasó por la escuela mientras estaba en el Centro Forjar, un espacio de integración para menores sancionados con medidas no privativas de libertad.

López piensa que los estigmas y estereotipos que pesan sobre los hombres colombianos perjudican su salud mental

Las ‘nuevas masculinidades‘ en los colombianos

«Al comienzo fue un reto. Era un lugar de chicos con personalidad imponente, que muchas veces nos tomábamos a burla todo esto de las ‘nuevas masculinidades‘».

Sin embargo, reconoce un antes y un después tras los talleres.

«Llevaba el estigma de que nosotros los colombianos no lloramos, que eso era para las mujeres, las vulnerables, las frágiles.

Esto reprimía mis sentimientos en público. Ahora lloro por la calle y me importa poco lo que piense la gente«.

López afirma que romper barreras y estigmas sobre roles de género le está ayudando a «moldear y mejorar» la relación con sus cinco hermanas, aunque reconoce que no está siendo fácil.

«Me independicé pronto porque peleaba mucho con ellas. No las entendía. Cada vez soy más empático».López no tiene pareja. Tampoco hijos, pero tiene claro que tendrá un rol activo en las tareas del hogar y el cuidado.

«Enterré la idea de que yo tenía que proveer y la mujer encargarse de las cosas de casa. Hay que sembrar estas nuevas masculinidades para beneficiar al futuro de Colombia, aunque queda trabajo por hacer«.

Las brechas en el cuidado

Como sucede en la mayoría de las ciudades latinoamericanas, la Dirección del Observatorio y Gestión del Conocimiento Cultural indica que los hombres en Bogotá no participan equitativamente de las responsabilidades del hogar.

Segundo Vargas muestra con orgullo el calendario de redistribución de tareas en el hogar que recibió en la escuela.

Todavía hoy, la mayoría de los colombianos solo limpian vehículos o reparan electrodomésticos y otros bienes en casa.

Del resto de actividades se encargan principalmente las mujeres, sobre todo las relacionadas al cuidado de los hijos.

En una encuesta arroja que un 30% de mujeres se encargó de cambiar los pañales a su bebé frente a un 3% de hombres.

Muchos colombianos no reconocen importancia de sus padres

La misma muestra recogió que solo un 7% de los padres aseguró responsabilizarse de dialogar, aconsejar y escuchar a sus hijos.

Mientreas que un 40% de las mujeres sí lo hicieron.

La Encuesta Nacional del Uso del Tiempo (ENUT) de 2017 encontró que en Bogotá las mujeres emplean 3 horas y 11 minutos diarios más que los hombres en el desarrollo de las actividades del cuidado no remunerado en el interior de los hogares.

Múltiples causas culturales y estereotipos arraigados explican algunas de estas cifras, pero Juan David Cortés, el profesor de la escuela de hombres, aporta otra observación.

«En Bogotá hay muchos hombres que no reconocen la importancia de sus padres en su crianza y vinculan esta figura a sentimientos como la violencia».

En efecto, una de las encuestas de la alcaldía reflejó que solo un 17% de hombres afirmó sentir amor por sus padres.

¿Cómo funciona la escuela?

La estrategia A Cuidar se Aprende de la Escuela Hombres al Cuidado nació en 2021, y es la evolución de distintas campañas de la alcaldía de Bogotá vigentes desde los 90.

Tiene como objetivo cambiar actitudes perjudiciales de bogotanos a través de proyectos creativos.

El curso completo consiste en cuatro módulos, todos vinculados al cuidado: hogar, personas, emociones y medioambiente.

También hay miniseries, podcasts y masterclass online que muestran situaciones prácticas, con temáticas tan concretas como «tips para ser un buen ex».

Los diseñadores de los contenidos de la escuela creen que así contribuyen a cambiar mentalidades.

Expresaron que cualquier varón mayor de 18 años puede participar, ya sea acudiendo a los espacios destinados para ello, tomando las clases virtuales o asistiendo al despliegue de la escuela móvil.

El módulo práctico que enseña ejercicios para cuidar mejor a los más vulnerables del hogar.

Más de 11.000 hombres colombianos han asistido a alguno de los módulos. Las sesiones, además de instructivas, suelen ser divertidas.

«Hay que tener cuidado con las niñas, porque al peinarlas uno las puede maltratar y ya no te dejan peinarlas más», dice Óscar Sánchez Agudelo, sobre la clase de peinado y trenzas.

Óscar ya tiene hijos adultos, pero sigue las instrucciones al pie de la letra por sus nietos y también, por qué no, para aplicar algunas enseñanzas al cuidado de familiares mayores que necesitan asistencia.

«Cuando uno fomenta el cuidado en casa y el trabajo en equipo con la pareja y la familia con amor es mucho más fácil», comparte con BBC Mundo Wilfredy Pulido.

Cristian Torres es uno de los colombianos más atentos de la clase. No pierde paso del guía.

Torres se lleva lo aprendido para ayudar a su esposa en casa con el cuidado de sus hijos. Foto/BBC News Mundo

«Imagina si un día estoy sin trabajo y tengo que quedarme alistando a la niña antes de la escuela», dice.

«Hay que tener cuidado con las niñas, porque al peinarlas uno las puede maltratar y ya no te dejan peinarlas más», dice Óscar Sánchez Agudelo, sobre la clase de peinado y trenzas.

Óscar ya tiene hijos adultos, pero sigue las instrucciones al pie de la letra por sus nietos y también, por qué no, para aplicar algunas enseñanzas al cuidado de familiares mayores que necesitan asistencia.

«Cuando uno fomenta el cuidado en casa y el trabajo en equipo con la pareja y la familia con amor es mucho más fácil», comparte con BBC Mundo Wilfredy Pulido.

Cristian Torres es uno de los más atentos de la clase. No pierde paso del guía.

«Imagina si un día estoy sin trabajo y tengo que quedarme alistando a la niña antes de la escuela», dice.

Con información José Carlos Cueto Role,Corresponsal de BBC News Mundo en Colombia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio